viernes, 21 de enero de 2011

El merecido descanso.

Y me voy de vacaciones. Da igual con quien, pero sí importa donde. También importan los que quedan atrás. Pero me voy de vacaciones, tal como lo planifiqué sin querer durante todo este año, y me siento tan feliz de hacerlo! De decidirlo, de tener la posibilidad de conocer otros lugares.

Voy a San Pedro de Atacama, y a aventurarme mochileando y conocer el norte de mi chilito querido, asarme y caminar. Tener la posibilidad de quedarme los días que quiera en los lugares más lindos.

Wish me luck =)

sábado, 8 de enero de 2011

Asuntos pendientes.

Como buena chilena adicta al mote con huesillo, tengo pega pendiente y la estoy dejando para última hora (se me infla el pecho de orgullo, oh yeah). Pero pensándolo bien, que levante la mano quien jamás ha dejado cosas pendientes, ya sean comprar el regalo de navidad para el amigo secreto a última hora, o por hacer mañana el lavado te quedas sin calzones limpios y no queda otra que comprarte uno o ponerte el de abuelita que usas en los días R. Tengo tanta cosa pendiente, asi en la volá existencial y así en la volá cotidiana de la vida, que haré un punteo para que me sirva de recordatorio.

Aquí voy:

  • Lavar la ropa. El año pasado cuando no era fin de año y no estaba tapá hasta la nariz de informes pendientes, lavaba la ropa cada fin de semana, la que era dejada en el canastito que organizadamente tenía para esos efectos. Ahora con suerte lavo cada dos semanas, lo que igual ha tenido un buen efecto: aprovechar esas pilchas olvidadas en el fondo del clóset.
  • Retomar el gimnasio. Lo congelé a principios de diciembre, ya que por correr de una comuna a otra y después seguir con el ejercicio cardiovascular colapsé (por suerte no frente a todo el mundo, y en la dignidad de mi hogar) y decidí que no debía exigirme de esa manera. Comenzó como un congelamiento por dos semanas... ya va un mes =S
  • Ordenar el clóset. Aunque creo que ese es un problema mayor: al tener un clóset chico es imposible sacar una polera sin desordenar las que están arriba o abajo. 
  • Leer un par de libros. Tengo hartos que me han regalado, de las más diversas temáticas (espiritualidad, Cortázar, educación, impresionismo, Tolkien), y se acumulan en el velador. Me había propuesto leer cada noche un par de páginas, pero últimamente lo único que quiero es dormir, y mi velador ya parece librería.
  • Visitar a mis amig@s. Sólo a uno lo he tenido menos botado e intento suplir la ausencia mediante fb, msn, teléfono, pero pucha que tengo ganas de tomarme una chelita con mis amigos y dar jugo sin pensar en que tengo pega pendiente!!!!!!
  • Hacer la cama todos los días. Igual yo soy mala para moverme cuando duermo, lo cual me permite darle una sacudida a la cama, y no estarla armando todos los días (excepto cuando.. cof cof, se entiende?), pero quiero desarmarla, armarla, pasar la aspiradora, cambiarla de lugar, etc. 
  • Tener tiempo para pensar. Onda decidir qué quiero para este año, ponerme metas (institucionales?), planificar un par de actividades choriflais...
  • Ver películas y series!! Amo ver series, empaparme en las historias, sufriiiirla y llorarla y alegrarme y asustarme y todos los verbos terminados en arme, pero es algo para lo cual para variar, no he tenido tiempo. 
  • Comenzar a imponer para mi jubilasound. Igual es un riesgo, ya que dejé de ser carga de alguien, y tengo 0 seguro médico, asi que tengo que comenzar a pagar mis cotizaciones previsionales de manera voluntaria. Aprovecho la oportunidad para hacer una queja oficial al sistema de contratación a honorarios y mandarle un marepoto (ola de caraspálidas) al inteligente que se le ocurrió cagarse a todos los profesionales típicos que boleteamos.
  • Planificar las vacaciones. Me merezco luego de 19 años estudiando unos diítas con un negro abanicándome con una hoja, cierto? jeje. Mentira, no aspiro a tanto, sólo a salir sin estar pendiente de que no tengo plata para comprarme un cuchuflí, y poder optar por hartos lugares donde ir, onda sur de Chile, norte de Chile, zona central, Bs.Aires, Brasil... igual esas son mis opciones más idilicas, pero creo que lo más realista sería partir con mi familia a un lago sureño y ser felices juntos. 
Y ahora, ¡¡¡que levante la mano quien no tiene asuntos pendientes!!!!

Diálogos de ayer y de hoy

A. Lo que pasa, es que nadie entiende, todos quieren que les den el trabajo hecho, y ¡grrr! eso me da rabia! como pueden, como pueden!!!!!
N. Pero es que así es la cosa, y no va a cambiar, porque--
A. ¡Pero es que te das cuenta! por eso a mi no me gusta hacer talleres, porque ellos también estudiaron y como no van a saber eso!!
N. Ana, si sigues pensando así te vas a frustrar. Hay que ver qué es lo máximo que aspiramos, ¿a enseñar algo que ya saben, entregar algunos tips para hacer la pega mejor, o cambiarles todo el método de trabajo que tienen?
A. ¡¡Pero es que me da rabbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbia!!!
N. Ya oh, no te frustres, trata de disfrutar lo que estamos haciendo, y si no filo, hagamoslo lo mejor posible.

miércoles, 5 de enero de 2011

La pieza de la esquina.

Hace un par de años me vi envuelta en la relación más desgastante del mundo. El problema es que el Dani era demasiado intenso: si tenía que querer, tenía que ser el amor más grande y poético del mundo; si iba a hacer el amor, tenia que tener dos orgasmos como minimo, y si iba a fumar, se volvía adicto. Con el tiempo, porque siempre una se da cuenta con el tiempo, vi que no era falta de amor hacia mi, sino hacia él mismo, más una inseguridad tan grande que necesitaba ser querido en exceso para que le dijeran que era "especial". Querer mucho y entregar todo desgasta y deja vacíos, porque además sabíamos que era una relación de plazo fijo, que no podía seguir así para siempre porque nadie puede vivir así por mucho tiempo, ¿cierto?

Pensé que jamás iba a poder terminar con el Dani, ya que estaba envuelta, dependiente, cambiada y estúpida: dejé de juntarme con personas, conocí a otras nuevas y quise empaparme de esas experiencias, pero nada resultó de una manera feliz, al contrario. Ahora, después de pasados un par de años me di cuenta de que la "experiencia de la intensidad" como le digo, no fue bonita, fue desgastante, porque NO SE PUEDE amar con tanta intensidad, es vivir en un tobogán cayendo todo el rato, algo muy entrenido, pero que necesitas que termine pronto para estar tranquila, y después terminas mareada y con ganas de no subirte a ninguno nunca más.

Y eso me pasó. Me agoté y terminé con ganas de querer lo justo y necesario (asi como estresarme lo justo y necesario, jajaja!).

También fue mi responsabilidad, y lo asumo. Venía saliendo de otra relación de adolescentes con el Edu, y ese pololeo era demasiado ideal, onda mis amigas juraban que nos ibamos a casar y seríamos el matrimonio perfecto con casa en la playa y 4x4 para ir a comprar pan al mall. Pero el Edu era re bueno para ningunear y guardar las apariencias, ¡¡¡¡a los 18 años!!!! Asi que no, shao, lo dejé por el Dani que era más real, más intenso, y me quería con mis aros hippies y mis silencios eternos.

Por eso lo que tuve con el Dani es de esas relaciones que sirven para haber películas, pero no para vivirlas. En eso surge esta entrada, lo que pasaba en esta pieza.

Aquí viví situaciones angustiantes: peleas, reencuentros, soledades, intentos de suicidio, sentimiento de paz, felicidad enorme... de todo, y muy intenso. Soy una convencida de que los lugares guardan energía, y pese a todas las personas que han estado aquí, esa energía no se va, porque hoy, en la noche, me envuelve y me angustia. En las noches me encerraba en la pieza de la esquina a hablar hasta que amanecía con el Dani, quien para "probar" que yo lo quería, me amenazaba con terminar, y yo tonta como una cabra me angustiaba porque nadie puede abrazar por chat. Me da un poco de verguenza admitirlo, pero es parte de superarlo, de decir que ahora jamás volveré a caer en una situación así de pendeja.

Hasta que un dia de septiembre, después de mucho hablarlo con Jack (mentira, fueron tres veces, una le conté todo, la otra dijo que me entendía y la última me abrazó y ahi supe que tenía que dejar al Dani o le terminaría poniendo el gorro y eso nunca), le dije que no podía más, y que me creyera, porque no podía seguir con él. Igual se hizo el fuerte, el poético, el lluvia en la ventana. Seguimos juntándonos un par de veces, pero me fue dando asco él, su falta de amor propio, el querer asegurarse mediante otra persona y no poder ser nada por si solo, si no estaba con alguien que lo alabara. Me dio pena y le dejé de tener cariño. Cosa que jamás me pasó con el Edu, con él sigo soñando que somos el matrimonio perfecto. Es una cosa bien rara, porque sueño con que el Jack+Edu, algo asi como un Educk (ajajaja), y siento que ese, sería el hombre perfecto.

Sólo en mis sueños.

martes, 4 de enero de 2011

Idealismo y Pesimismo.

Estaba leyendo una entrada que puso Macarena en su blog, sobre el pesimismo y el idealismo, y eso me hizo harto sentido en muchos aspectos. Voy a ejemplificar para que se entienda mejor.

Trabajo en un área donde se ven muchos adolescentes vulnerados en sus derechos y con un alto riesgo de deserción del sistema educacional. Además, soy la única profesional del área social, y el resto son personas de otras profesiones, pero que también trabajan con personas (omito más información para mantener anonimatos). Hay varios casos de niños que egresan de la educación básica para pasar a elegir la primera gran decisión educativa importante de sus vidas, como elegir un liceo que los preparará para la famosa PSU, o bien un liceo donde pueden salir con un título técnico, o bien quedarse en sus casas y no continuar estudiando.

Bueno, el estudiar una carrera técnica también les da muchas opciones, elegir un liceo, una especialidad, internado o no, etc. En fin, son muchas cosas, y como todos sabemos, las opciones al elegir a veces no nos ayudan, sino que son obstáculo porque nos perdemos entre todas las alternativas, y en el caso concreto de mi trabajo, el tiempo es un factor muy importante, ya que los papás necesitan que los niños terminen luego de estudiar para trabajar y aportar plata a la casa.

En este contexto y en mi trabajo se ven  chiquillos con tremendas habilidades y capacidades, pero en ese entorno reducido y protegido, donde la muestra es pequeña y no hay mayor parámetro de comparación con otros entornos con similares características. Y aparece lo que a mi me da un poco de susto: personas que motivan a los chiquillos a soñar y planear ser profesionales exitosos: médicos, abogados, ingenieros, etc. No digo que esté mal, para nada, sólo que en realidad... ¿será tan posible?
Yo peleo internamente entre los dos polos, y mi lado más racional me dice que sinceramente no, y que los planes a largo plazo no hacen más que aumentar el riesgo de deserción escolar, y que el no terminar la educación obligatoria en Chile sabiendo un poco de biología, química y física les hará sentirse frustrados, incapacez y con la autoestima con el suelo. Racionalmente creo que sería mejor que optaran por un establecimiento educacional técnico que les dará en cuatro años las habilidades necesarias para poder buscar un empleo más fácilmente que con un curriculum que diga sólo "Educación Básica" o "Educación media incompleta". Y luego viene el sinfin de problemas: drogas, alcoholismo, vagancia, pocas expectativas a futuro, gasto para el sistema público (tener educación incompleta te da más chances de optar para ayudas estatales), aumenta el asistencialismo y el paternalismo, disminuye el esfuerzo para alcanzar lo necesario, etc etc etc etc etc etc.

¿Estaré siendo demasiado realista-pesimista?

Para ayer.

Cuando estaba en tercer o cuarto año de mi carrera, algun sabio profe dijo que ahora debiamos hacer informes con plazos ideales, porque nos daban 1 mes y medio para hacer recopilación, análisis, contacto, redacción y entrega de todos los antecedentes, y que cuando estuviéramos en el verdadero medio laboral las cosas iban a ser para ayer. Obvio, en el momento me reí, era demasiado light, demasiado estudiante, demasiado buena para procrastinar y hacer lo que hay que hacer sin estresarme.

Pero las cosas cambian.

En el ambiente laboral se ve de todo. Personas que pasan los límites y son amigas, colegas, supervisoras y jefas (ojo que todo en un mismo vínculo), personas que no saben lo necesario para hacer su pega, personas que creen que con hacer lo justo y necesario basta, personas que quieren cambiar el mundo, y personas que hacen su pega, cobran el sueldo y se van para la casa. No sé cuál será el estado ideal, y tampoco tengo ganas ahora de descubrirlo, en parte porque me da flojera mental y en parte porque me asusta darme cuenta que estoy haciendo mal las cosas. Le tengo mucho miedo a hacer mal las cosas, me siento culpable cuando me pagan y siento que no hice lo necesario, o cuando no alcancé a hacer lo que tengo que hacer por cosas que escapan de mi control.

Pero creo que tampoco es necesario estresarse antes de tiempo, este año he decidido que sólo me voy a estresar lo justo y necesario, y que lo primordial es mi propio bienestar y autocuidado, onda si no me cuido yo sola, ¿quien lo va a hacer?